Un amigo del trabajo me pasó ayer una copia ilegal (no podía ser de otra forma) de "Machete", el proyecto que comenzó como una broma en Grindhouse, y que Robert Rodríguez terminó por convertir en un largometraje.

Justo acabo de ver la película. En inglés y con "extraños" movimientos de cámara (no del director, sino del tipo que se pirateó la movie de algún cine de EU).

No sé cuándo se estrene en México. Espero que pronto. Aunque, como ya adelanté en el título del post, la historia me decepcionó.

Sí, “Machete” tiene todos los elementos que uno espera ver en un filme de Robert Rodríguez: violencia, mucha violencia,  chicas voluptuosas, sexo, absurdos, quotable lines ("You've just fucked with the wrong mexican"), y bromas grotescas.

Lohan


Está bien. Los fans no podrán sentirse decepcionados.

Para mí, la falla de "Machete" está en que Robert Rodríguez la hizo con las tripas.

Se preocupó más por hacer un discurso político a favor de los migrantes, que por contar una historia.

Es lo que percibí.

"Machete" es una pancarta que dice: ¡Pinches gringos, putos todos! ¡Viva México, cabrones!

Es maniquea.

Todos los gringos malos y decadentes (incluyendo a Lindsay Lohan, que sale de encueratriz drogadicta –¿por qué será?-)contra los mexicanos buenos, y chingones.

Es una revancha en la pantalla grande, encabezada por el propio "Machete", Danny Trejo (rifado), un federal mexicano que lo pierde todo en una disputa con un narco, y termina en EU, donde tiene que enfrentarse al senador McLaughlin (Robert De Niro), que propone como lema de campaña para su reelección una barda electrificada para que ya no pasen más mexicanos.

Machete1

"Machete" se convierte en una catarsis que puede ser similar a la que sintieron algunos  judíos cuando vieron a Hitler ser acribillado en "Bastardos sin gloria".

Como mexicano, cuando la ves, con todo el contexto de la Ley SB1070 de Arizona, y toda una tradición de agravios en la frontera,  te sientes complacido de que los migrantes le partan la madre a los gringos racistas.

Pero ahí la trampa. Es una historia políticamente correcta. Que no genera más preguntas sobre el tema de la migración ilegal. Es un escupitajo en la cara de la migra. Y ya.

Creo que como película se queda corta. Me aburrió por algunos momentos. Y no me hizo reír demasiado. Pero cuando la vean, o si ya lo hicieron,  quizá me digan: ah, pues claro que "Machete" es maniquea, o una caricatura, porque así debe ser una B Movie, o un Exploitation film, de eso se trataba, duh.

Y puede que tengan razón.

Lo que sí tengo que destacar de "Machete" es lo potabilísima que se ve Michelle Rodríguez con un parche en el ojo,  masacrando a un montón de antiinmigrantes.

 Parche

De los personajes de Jessica Alba y de Lindsay Lohan sólo puedo decir: mñeh. Y en cuanto a Steven Seagal, es gracioso escucharlo  diciendo leperadas en español. Y ya.

Tuve que quitar telarañas para entrar aquí y postear, porque hace mucho que no lo hacía.


De hecho, me sorprendió ver que Blogger tiene cosas nuevas, como un diseñador de plantillas (que no he usado, ¿está bueno?), y botones para compartir contenido, en Facebook, Twitter y demás.

Está padre.

Blogger tiene que echarle ganas, porque hay mucha competencia.

De hecho, esa es una de las razones por las que no he posteado en mucho tiempo, el hecho de que he estado probando otras plataformas (también están los pretextos del trabajo, y mi intensa vida sexual -ajá-).

¿No llegan a sentir que internets los satura con demasiadas opciones?

A estas alturas, ya tengo "algo" en: Facebook, dos cuentas de Twitter (una "seria", digamos, y otra donde digo puras tonterías), Google Reader, Tumblr, Stumblr, Last.fm, Blogger y YouTube.

No sé si estoy olvidando una página, pero con eso tengo. Además, agreguen el tiempo que dedica uno a revisar el correo (también tengo una cuenta para el trabajo, y otra para los cuates), y a chatear en Messenger, o en GTalk.

¿Y realmente necesito todos esos juegos del demonio? En su momento cada una de ellos me resulta útil. Porque están pensados para realizar diferentes funciones.

Pero también llego a saturarme. Y descuido uno de ellos. O me hago bolas con tanta clave.

¿También les pasa?




Creo que no he aterrizado al 100% la idea que quiero explicar en este post. Pero bueno, aquí voy. Tal vez en el camino logre concretarla.

Todo parte del hecho de que Larissa Riquelme aparece en la portada de la Revista H. Acá están las fotos, por si quieren estar de cerdos: http://bit.ly/LarissaGrrrr

Como ya se habrán dado cuenta, la “Reina del Mundial” tiene unos senos prodigiosos (su cirujano hizo un muy buen trabajo). Es la razón por la que llamó la atención de millones de personas.

Y sin embargo… cuando me hablan de Larissa Riquelme, yo sólo puedo pensar en un HORRIBLE lunar que tiene en la pierna izquierda. En serio. Por más que trato de concentrarme en la sabrosura que acompaña el resto del cuadro, de inmediato me nubla la mente esa enorme mancha voraz.

Lunar 

De antemano quiero pedirles una disculpa si leen este post y a la larga les ocurre lo mismo que a mí. Yo culpo a @choktm, que fue el que me comentó la existencia de esa imperfección que yo no había descubierto.

Así funciona la mente humana, ¿no? Nos obsesionamos con un detalle, un aroma, una frase que escuchamos cuando éramos niños, o incluso algo que nunca ocurrió, pero que nosotros elucubramos para justificar una pérdida, un abandono.

En algún momento nos llega una idea que nos determina, como un virus que se propaga por nuestra mente, un cáncer… tal como lo menciona el personaje de Leonardo DiCaprio en la película de Inception. Una muy buena cinta de ciencia ficción, por cierto.

De verdad sería genial poder cambiar algunas ideas que tenemos sobre la vida, o sobre nosotros mismos, y que muchas veces nos impiden crecer.

No sé si he logrado explicarme. Digamos que en ocasiones tienes a tu alrededor muchas cosas valiosas. Y no las ves, porque estás obsesionado con una carencia. Con un beso que nunca te dio María Joaquina, la más guapa del salón. Siendo que la dulce, aunque poco agraciada Esther, siempre quiso contigo, y tú nunca le hiciste caso.

 

TOT

Una vez, un amigo que practica el budismo me mostró un ejercicio que siempre recordaré.

Escribió en una hoja cinco operaciones matemáticas. Luego me preguntó: “¿qué ves?”

Las revisé y le dije lo primero que me vino a la mente: “está mal el resultado de una de ellas”.

Respondió: “¿Ves? Eso es lo que pasa, ¿por qué no me dijiste primero que cuatro operaciones están bien? Estamos preparados para distinguir nuestros errores, no para reconocer nuestros aciertos”.

Creo que tenía razón. Porque yo sigo pensando en el lunar de Larissa Riquelme. Y no en su cuerpo tentador.

Viene en el soundtrack de “Social Network”, la película sobre Facebook, dirigida por David Fincher. La canta “Vega Choir”. Está chida, ñeros.

 

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