Pues nada, gente, que sigue el Mundial. Llevamos cinco días pegados al televisor. Rogando porque los equipos dejen atrás la mezquindad, y nos regalen un poco de efectividad ofensiva.

Sobran plegarias en una Copa del Mundo. Yo elevo una que puede ser frívola: cambien la banda sonora del Torneo. Propongo una quema de Vuvuzelas. Ese enjambre de trompetazos ya me tiene harto. Extraño los cánticos europeos. O hasta el chiquitibum.

Respecto al futbol… hace un rato leía la columna de Franco Baresi (legendario defensa italiano). Y coincido con él. Los equipos han jugado con miedo a perder. Demasiada táctica, y poca imaginación.

A excepción de un equipo: Alemania. Los eficientes alemanes (uuuuy, los alemanes) dieron un recital de desborde por las bandas, con Thomas Mueller, y de pases filtrados, con Mesut Özil (¿no se parece a Buster Keaton).

OEZIL KEATON

Hoy vimos a Holanda, otro equipo que se distingue por su respeto al juego refinado, de ataque. Y aunque no decepcionó, tampoco dio todo el potencial que tiene.

Tal vez Brasil y España terminen por darle lustre a un Mundial que más bien ha sido opaco. Es un hecho que han resaltado más los errores de los guardametas (hola, Villar), que las jugadas de pared, o las fintas definitivas.

Esperemos… los aficionados al fut siempre esperamos “algo mejor”. Así somos de optimistas. Yo todavía tengo fe en que prohíban las vuvuzelas. Aunque el tío Blatter diga que no.

ACABALA

¡Acábala!

Si me siguen en Twitter, ya saben que estoy de plácemes por el inicio del Mundial de Sudáfrica. Llámenme fanático, weyes, o enajenado, pero no lo puedo evitar.

Me encanta el futbol. Es un deporte que me ha entusiasmado desde niño. ¿Por qué? Es difícil definirlo.

De repente miras a Romario en la televisión, cuando tienes 9 años, y te maravilla la forma en cucharea al balón, o le hace una finta definitiva a un jugador del Real Madrid, para marcar un gol:

A partir de ese momento, buscas prodigios similares. Miras cientos de partidos execrables, con la esperanza de encontrar uno.

Y sí, después creces, y te enteras de que las televisoras, los gobiernos (hola, Fecal), y las corporaciones (goeee) exprimen el deporte para su propio beneficio, despojándolo de su inocencia:

Estoy consciente de eso.

Pero también conservo la idea de que muchos jugadores siguen amando el juego. De que figuras como Messi, Rooney, o Robinho tocan el balón como lo hacían cuando eran niños, cuando con piedras o un par de suéteres armaban la portería, en la calle o en el patio de la escuela.

Es mi visión cursi del futbol. Al estilo Súper-Campeones. Muy apegada a lo que Juan Villoro dice en “Dios es redondo”:

“En perpetuo estado de infancia, el aficionado al futbol busca capacidad para la magia. Aunque contemple un encuentro lastrado por el dopaje, el mercadeo y las impresentables bajezas de los ultras, puede encontrar ahí la playa desconocida donde alguien domina un balón por el gusto de hacerlo”.

Pienso que esas expectativas de encontrar algo extraordinario se exacerban cada cuatro años, en los Mundiales. Por la magnitud del evento, y por el hecho de que cada equipo representa una nación.

Creo que en los hinchas de las selecciones se despiertan emociones más crudas, más primitivas. Lo que en ciertas circunstancias puede derivar en vandalismo. Pero en muchas otras puede ser un pretexto para crear lazos. Cierta fraternidad. Incluso aunque no se vea el mejor futbol, porque ese se presenta en la Liga de Campeones de Europa.

ARGENTINA

Foto de AP

Hasta el momento, en Sudáfrica 2010, las potencias han decepcionado. Francia, Argentina e Inglaterra no han mostrado pasta de campeón. Ha habido pocos goles (el absurdo es que Corea del Sur sea el equipo más goleador del torneo, luego de ganarle 2-0 a Grecia).

Falta ver a Holanda y a España. A mi entender, los dos favoritos para levantar el trofeo el 11 de julio. Resta ver grandes partidos (espero). Y ser testigos del momento en que México avance a la siguiente ronda… o se quede en la fase de grupos.

Apenas vamos agarrando vuelo. Que siga rodando el malquerido Jabulani. Y un saludo a la mamá del portero Green:

Green

#FAIL --- Foto de AP

Y ahora viene Francia, que no mostró mucho contra Uruguay, pero tiene figuras que en cualquier momento pueden aparecer.
Dejen busco otro santo al cual encomendarme.

(Foto de AP) Haznos el milagrito, para ganarle a Sudáfrica...

 

El sábado por la mañana, un bloguero me contactó en el Messenger para contarme que había tenido un sueño en el que yo estaba involucrado. En un principio pensé que era un pervertido, y que había fantaseado conmigo luego de haber visto mis fotos en Facebook (no me acusen por ser galán, jo). Pero era algo distinto. Sin andarse con rodeos, me escribió:

“Soñé que te morías, en un accidente”.

De inmediato le agradecí los buenos deseos. Él puso un emoticón risueño. Yo puse una cara furiosa, y él continuó con su relato. Resulta que mi muerte ocurría después de tener un accidente de tránsito. Y ante el deceso, él se lamentaba por no haberme conocido más, y no haberme presentado a su hermana guapa (esto último ya es de mi cosecha).

Bromeamos un rato sobre su alucine, y luego me fui a hacer algo más.

Por la noche había una fiesta. Una putifiesta, para ser exactos. Por cuestiones laborales, daba por un hecho que no iba a acudir. Sin embargo, a eso de las 8 PM, logré adelantar un pendiente más de lo esperado. Así que me arreglé y me lancé al Metro Eugenia.

La fiesta estuvo bien. Muchas putas. Muchos putos. Gezeta usando falda... Otros twitteros. Concurso de tubo. Muy divertido. Hasta comimos pastel. No bebimos demasiado. Y a las 2 am nos retiramos del lugar.

En el auto de regreso a casa íbamos: Chok, Tazy, Fire Tony, quien de último momento nos había pedido que le diéramos un aventón al centro, y yo. Charlábamos sobre la putifiesta. Sobre señoras que no son señoras. Y de otros temas culturales, cof, cof. Entonces, no sé por qué se me ocurrió contar lo del bloguero que había soñado con mi muerte…

No recuerdo si de inmediato hubo otro tema de conversación. Me parece que no. El punto es que minutos después de haber terminado mi comentario, el auto en el que viajábamos se impactó contra un Chevy, allá por la Avenida Cuauhtémoc, poco después de las 2 am.

Yo iba en la parte de atrás, así que alcancé a ver muy poco del instante de la colisión. Sólo escuché un estruendo. Luego me alcancé a pegar con el asiento delantero. Sentí un poco de dolor en el pómulo, y un sabor salado en la boca. Creo que mi amigo Chok, el que iba al volante, fue el primero en reaccionar, y salió del auto para ver qué le había pasado al otro conductor.

Le pregunté a Tazy cómo estaba. Tardó un poco en responder. Me asusté. Luego me dijo que su tardanza se debió a que el cinturón de seguridad, que se había puesto 10 minutos antes del accidente, la había lastimado un poco. Fire Tony también nos dijo que se encontraba bien.

Bajé para abrirle a Tazy, porque la puerta se había atorado. Luego miramos el auto. La fasia había salido volando. El auto chorreaba anticongelante. Había sido un impacto considerable. Lo chido era que  nadie tenía lesiones graves. El que iba manejando el otro automóvil salió de él sin problemas (bueno, más o menos, porque iba bastante borracho).

El resto fue enredarse con el tema de las aseguradoras… Pasar frío, y platicar sobre lo ocurrido. Fire Tony se fue a casa con Markus y Valsolar, quienes habían llegado para echarnos una mano. Tazy se retiró más tarde, en un taxi. En cuanto amaneció, como a las 7 am, la grúa pasó por el auto de mi cuate. Fuimos de regreso a casa.

En ese trayecto, mientras cabeceaba, porque el cansancio y el sol mañanero hacían difícil no quedarse dormido, seguí pensando en la coincidencia de que, justo ese día, alguien me había dicho que iba a morir en un accidente. Y que justo después de contar esa historia, chocamos contra un automóvil.

Les doy unfollow si dicen que es un caso para Extranormal ¬¬ . En todo caso, para Carlos Trejo…

Acá Tazy escribió otro post sobre lo ocurrido:

http://tazycatnoir.blogspot.com/2010/05/el-chat-noir-al-moulin-rouge-o-de.html

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