Mostrando entradas con la etiqueta Viajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Viajes. Mostrar todas las entradas

 

Los microbuseros que te llevan al Metro Pino Suárez cuando terminan los partidos en el Estadio Azteca son seres humanos execrables y deberían arder en el infierno a causa de su ambición.

Hace un rato, cuando mis familiares y yo salimos del juego de América contra Toluca, estaban cobrando el pasaje a 10 pesos, siendo que la cuota máxima es de 5. ¡Los muy zánganos!

Realmente espero que Marcelo Ebrard lea este post y tome cartas en el asunto, porque mi situación económica no está como para pagarle cuotas indebidas a tipos que para colmo conducen sobre Tlalpan como si estuvieran jugando Mario Kart.

¿Será que a partir de este post La Casa del Ganso se convertirá en un blog de denuncia? ¿Saldré a las calles a buscar abusos en contra de los ciudadanos? Lo haría, si me pagaran. O si me dieran chamba como diputado, con todas esas prestaciones…

Hace un rato, por ejemplo, apenas nos bajamos del micro para caminar hacia el Estadio, cuando ya un comando de revendedores nos había rodeado para preguntarnos qué boleto queríamos. El colmo es que también andan revendiendo junto a las taquillas, enfrente de unos polis que nomás se hacen de la vista gorda.

Ya por último, también puedo denunciar que antes de empezar el partido, sí, antes de que Salvador Cabañas metiera un golazo con el que casi me hago pipí, una señora utilizó el sonido local del “Coloso de Santa Úrsula” para hablarle a su hija, que estaba perdida.

La doña en cuestión no sólo le dijo a su retoño que la estaba buscando y que por favor se acercara al lugar donde ella se encontraba, sino que además le recriminó molesta que ya se le había escapado en otra ocasión cuando se le perdió en el supermercado.

O sea que había perdido a su hija en un centro comercial y ahora en un Estadio de Futbol con casi 70 mil aficionados en ebullición futbolera... ¿qué clase de madre es esa? ¿Britney Spears? ¿Michael Jackson?

Creo que lo mejor para la niña es que no haya encontrado a su mamacita, pero en caso de que sí lo haya hecho, de nuevo espero que Marcelo Ebrard tome cartas en el asunto y ponga a esa criatura bajo el resguardo de la PFP o de Chabelo.

Así estaría más segura, me cae.

La increíble historia de las Blogueras Vampiro


Capitulos I y II

Capitulos III y IV

Capìtulo V

La venganza de las Blogueras Vampiro

Capítulo I

Capítulo II

Capítulo III

Capítulo IV

Capítulo V

Capítulo VI

Capítulo VII

Epílogo



Capítulo I

Un día más en la oficina. Hace un calor de los mil diablos. El sudor me cubre los ojos y por eso apenas distingo una mancha que traspasa la puerta. Escucho una voz:

- Buenas tardes, detective.

Limpio mi vista con un pañuelo. Descubro que es una mujer. Muy bella. Un vestido rojo. Yomi yomi.

- Puedes decirme D.

- Gracias.

Dios mío, sudo como gorda borracha.

- ¿En qué puedo servirte? Disculpa… primero toma asiento, déjalo caer.

- Gracias señor… D. ¿No me ofrece un cigarrillo?

- Claro, perdón, soy tan desatento.


Le doy el cigarrillo. Ella lo pone en su boca, en aquellos labios de fuego. Vaya chica, mejor me quito la corbata.

- Tal vez le sorprenda pero, en esta ocasión, yo soy la que puedo ayudarle y no usted a mí.

Una chica misteriosa eh, eso me gusta. Aunque me agrada más el tamaño de su escote.

- ¿A qué se refiere? Por favor, hable claro. Tengo cita con el odontólogo.

- Es algo peligroso, tan peligroso que cuando se lo diga usted quedará como panocha de pingüino.

- Ji ji, ¿frío eh?


Es toda una mujer fatal. Me está mirando con aquellos ojos… ¿Y ahora qué? ¿Va a cruzar las piernas? ¿Quién se cree que es? ¿Sharon Stone?

- Señorita, si quiere usted presumirme su ropa interior de Bob Esponja…

- No sea pendejo. Y por favor deje de verme las bubis. Algo muy malo está por suceder. Habrá varios muertos a menos de que usted pueda evitarlo.

Coño, pensé que ahora iba a mostrarme su sostén de cangreburguer.

- Supongo que usted no está involucrada, que sólo es un alma caritativa.

- No puedo hablar mucho. Sólo puedo darle esta nota. El resto del camino usted tendrá que andarlo solo.

- Claro, y ahora va a decirme que tiene que retirarse.

- Así es. Pero espero verlo pronto, señor D.

Ella se levanta presurosa y camina hacia la puerta.

- Al menos puede decirme cuál es su nombre.

- Puedes llamarme Fátima.


Tal como lo supuse.



Capítulo II


La nota era bastante confusa:

Blogueros vírgenes serán sacrificados. La reina tiene hambre. Dame más gasolina, a Tazy le gusta la gasolina.

Vaya, así que Tazy está involucrada en esto. Y para colmo le gusta el reggaeton. Debo llamarla para saber qué diablos sucede.

- ¿Bueno?

- ¿Tazy?

- ¿Quién habla?

- Eso no importa. Necesito hacerte unas cuántas preguntas.

- Conozco esa voz, ¿eres tú g…?

- Escucha, no importa quién soy. Sólo dígame, ¿usted sabe algo de unos blogueros vírgenes que serán sacrificados?

- Jiji, normalmente llaman para ofrecer tarjetas de crédito.

- Responda, ¿sí o no? Estoy llamando desde mi casa y mi mamá no me deja hacer larga distancia.

- Escucha, detective D.

Mierda, sabe quién soy.

- Te recomiendo que te alejes del caso, puede ser peligroso. ¿De casualidad no se te antoja un Gansito?

Quiere protegerme.

- Al menos dime quién puede darme información.

- Hay algo llamado Locatel, y otra cosa llamada IFAI…

- Muy graciosa.

- Ok, ok. Todo lo que puedo decirte es PILLO.

- ¿Pillo?

- Así es.

No puede ser otra más que… Sí. Tengo que tomar un avión hacia Guadalajara.

CONTINUARÀ...


Algunos rumores indican que ha optado por la ganadería y que planea apartarse de la civilización para encontrar su verdadero yo. Otros comentan que trató de tomar de la mano a una pueblerina y lo obligaron a casarse con ella. Sin embargo nadie ha podido confirmar qué rumbo tomará su vida. Ni siquiera él mismo.








Si tú vives por ahí defíneme por favor cuál es el nombre de tu pueblo. Lo que yo les quería contar es que fuimos todos, mis abuelitos, mis tías y mis primos, a comer una rica barbacha y a recorrer un tianguis interminable de atuendos y esteras voladoras.

Les recomiendo mucho que vayan al mercado de Chinconcuac o Chiconcuac ya que ellos se jactan de vender los mejores tacos de cecina y barbacoa del mundo. Osea no sólo de Chinconcuac o Chiconcuac. Ni del Estado de México. Del mundo caón.

Y la mera verdad es que sí estaban de rechupete. Además si no traes billete puedes aprovechar que debido a la guerra entre locatarios uno recibe muchas muestras gratis. Casi casi te avientan medio kilo de carne a la cara con tal de que les compres. Una cosa de locos.

En el mercado hay una zona VIP, exclusiva para barbacoas andantes o gente con el mismo nombre. Barbacoa… un buen nombre para mi primer hijo.


Blogger Templates by Blog Forum