De algún modo chequé su blog. No recuerdo cómo. El asunto fue que desde un principio me pareció simpático lo que escribía, así que seguí visitando sus textos con cierta regularidad.

Después ella visitó esta casita bloguera, también dejó comentario y al poco tiempo le di o me dio su messenger para poder platicar más a gustón.

Siempre me reí y me sigo riendo mucho con sus disparates.

En aquel tiempo (¿hace uno o dos años?), cuando yo me dedicaba a hacerme "ganso" frente a la compu durante periodos inconmensurables (lo sigo haciendo, pero ahora me pagan), me la topaba en línea y pasaba un muy buen rato platicando con ella.

Tal vez cuando lea esto se pueda enojar, pero lo cierto es que desde entonces la he visto y creo que incluso la he tratado como si fuera un valedor de la cuadra, un cuate con el que me puedo mostrar como soy sin ninguna pose o miramiento por el hecho de que ella sea mujer.

Creo que eso es muy chido, porque hasta la fecha a pocas personas le tengo tanta confianza como a ella. Sé que no me va a juzgar por las tonterías que pueda decir, ni me va a dar la espalda cuando tenga broncas existenciales, tal como ocurrió hace unos días. Pero eso lo contaré más adelante.

Después de tener largas charlas por messenger, un día me dijo que si hablábamos por fon. Y yo, ps va, aunque hasta la fecha le tengo miedo a ese aparato. Pensé que no iba a ser igual que cuando platicábamos por internet y que de repente nos iba a caer un silencio incómodo que nos haría decir "bueno, ¿y qué más me cuentas?".

Pero nel pastel. Hablamos un buen rato, como si ya nos conociéramos de tiempo.

Después, quedamos de conocernos en un CU.


Para variar, llegué tarde ese día. Estaba ella ahí, bajando las escaleras del metro, ya cerquita de donde salen los pumabuses. La verdad no pensé que fuera tan fea, jaja. Es broma. Lo cierto es que al principio estaba muy seria, apenas y hablaba. Pero después se fue soltando.

Ese día anduvimos por las islas y también estuvimos platicando un buen rato, igual, como buenos valedores, estuvimos debrayando un rato sobre Nietzsche y demás cuestiones.

Aquella vez me firmó un autógrafo que todavía conservo por ahí.


También me parece gracioso el hecho de que desde ese entonces no faltó la borrachera en que la llamara para decirle cualquier cosa. Pero también le escribía de vez en cuando para contarle qué onda con mi vida.

Si hay algo que admiro mucho en ella, por lo que me ha contado o por lo que he visto directamente, es el hecho de que siempre está ahí para apoyarte.

De hecho, la semana pasada, ocurrió algo así.

Supongo que han tenido esa sensación de no encajar en ninguna parte. A mí me sucede con frecuencia, hace unos días, para ser más precisos. Y pues bueno, ella se dio cuenta de esta situación y trató de darme ánimos. ¿Y yo qué hice? Otra cosa que suelo hacer constantemente. Aplicar la de que no quiero hablar con nadie en plan muy pero muy mamón.

Ella me insistió preguntándome que qué onda, que qué me pasaba. Y yo nomás le decía que no tenía nada y que luego se me pasaba. La neta sí me porté mal con ella, tanto que el día de ayer, ya más tranquilo, me dio como remordimiento y le mandé un correo para pedirle que me perdonara.

Estuve al pendiente del messenger para conocer su respuesta. Hasta que me llegó, como a las 9 pm. Me dijo que no había problema, pero agregó algo así como "suerte con tu vida". Me sonó a despedida, como a un "chido, no hay bronca, pero ya no estés molestando".

Me sentí mal por eso. Como a la hora salí de la chamba y durante el viaje en el Metro no dejé de pensar en que la había regado. No sé por qué, pero me acordé mucho de aquella broma que me hizo, cuando me llamó a casa fingiendo ser una tal Margarita y yo no le reconocí la voz. Me engañó, pero la verdad me hizo mucha gracia aquella broma.

Cuando llegué a casa, me conecté al messenger para ver si la encontraba ahí de pura casualidad. Y en efecto, ahí estaba. La saludé y ella me dijo que tenía un nuevo correo, que lo revisara.

En cuanto terminé de leerlo, me dio mucho gusto saber que tengo una muy buen amiga, que está contigo, como ella misma me lo dijo, no sólo en las buenas, sino sobre todo en las malas.

Gracias Elizoida, por ser mi amiga. Y perdón por este cursi, extenso y humilde homenaje hacia tu persona.


12 Comments:

  1. tazy said...
    Elizaaaaaaaaa regresaaaaaaaaaaa!!

    quièn me va a cuidar a mi gansito mientras no este yo allá??? porfaaaa
    Anónimo said...
    Hay gansito siempre regándola!!!!!, lo bueno es que tienes amigos que te queremos mucho.
    Animo
    Marco said...
    Oooorale chido el post, siempre es bueno decirle a los amigos que los queremos.
    Taquero Narcosatánico said...
    Awwwww!
    **Me** said...
    jajaja... ya me dio pena

    jeje
    qué lindo jejeje


    :P


    pues tu sabes
    que "si te sientes triste y todo anda mal tienes que ponerte siempre a pensar en que tienes a una amiga con quien puedes tú contar..." jajajajaja mi canción de amigos xsiempre... jajaja


    se te quiere :D
    cuidate mucho mucho
    y gracias nuevamente
    qué detallazo

    (ya me lo merecía, después de tanto desprestigio a mi persona que has escrito). jajaja
    Taquero Narcosatánico said...
    AWWWWWWWW!
    Karina said...
    Ay qué bonito escribiste, Ganso. No eres cursi -dedícale más posts a Eliza, te quedan chidos, jejeje-!!
    Israel "Rackve" Ramírez said...
    que bonito!!!!!!!!!!!!!
    siempre es chido hablar bien de los buenos amigos, y decirselos.
    chilangelina said...
    Camaaaaaán!!! Get a room!!!








    (nocierto Gansito; muy bonito post).
    Chok said...
    marica
    Fátima said...
    Aayyy, que monito!
    Ruga said...
    Jajajaja, que mala onda son todos. Si el ganso quiere ser gay, es su decisión. Digo: Que boniiitooo.

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