(Gracias a Katatonic Bitch, por ayudarme a editar este post)


Mensajes como: “voy por miguel angel de quevedo hacia el centro, hay alcoholimetro”, “en vasco de quiroga frente a la ibero hay tres patrullas, ¡cuidado!” y “alcoholimetro en insurgentes frente al wtc en sentido norte, llegando a xola...”, circularon la madrugada del domingo pasado a través de Twitter, para avisar a los conductores sobre la ubicación del alcoholímetro en la ciudad de México.


Desde un inicio, la red social con mensajes de hasta 140 caracteres (ese invento del demonio que nos roba la vida) ha demostrado su capacidad de convocatoria ante varios hechos, entre ellos el reciente sismo en Haití, pues hasta la fecha sigue siendo un mecanismo que impulsa la ayuda a favor del país caribeño.

Sin embargo, también ha tenido usos polémicos, como el que comenzaron a darle algunos usuarios (especialmente en las fiestas de fin de año), para advertir sobre los puntos de revisión del programa Conduce Sin Alcohol.

Ante esta circunstancia, surgieron voces como la del secretario de la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, el perredista Nazario Sánchez, quien el viernes 8 de enero anticipó que presentaría una iniciativa de ley para regular las redes sociales y, con ello, evitar que sirvan para eludir operativos policiacos.

La noticia provocó el rechazo de varios twitteros, quienes consideraron que sólo era una coartada para tratar de limitar la libertad de expresión dentro de esta red social.

Una reacción muy similar se dio con las declaraciones del director de Aplicación de Programas Preventivos Institucionales de la SSPDF, Othón Sánchez, quien el sábado pasado refirió que se analiza la normatividad vigente, a fin de aplicar sanciones a las personas que informen, por medio de Twitter, la ubicación del alcoholímetro.

Casi a la par de que se difundió su advertencia, los twitteros expresaron su sentir ante la posibilidad de ser sancionados; algunos, lo tomaron con sorna, muchos dejaron claro su rechazo, y otros se manifestaron a favor de esta alternativa.

“No sé qué tan viable sea, pero sí estoy de acuerdo en que se sancione. Los ebrios al volante son lo peor”, escribió en un tweet @Eliechida.

“Dar ubicación de #alcoholimetro no es ético, perseguir tuiteros es fascismo. Mejor regulen venta a menores...”, twitteó @PateandoPiedras.

Algunos fueron más duros:

“El que twittea dónde está el #alcoholimetro merece morir desnucado en un barranco. Sábelo”, manifestó con humor negro @uberblogged.

“Es una tontería (sancionar a twitteros). Lejanamente realizable y sin fundamento. No fomento evadir alcoholimetro pero esto es estupidez”, opinó @lion105.

En tanto, la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal informó que el fin de semana anterior, 546 conductores fueron sancionados por dar positivo en la prueba del alcoholímetro, luego de que fueran practicadas mil 879 pruebas de revisión.

Veremos qué ocurre en los próximos días. Por lo pronto, opinen. ¿Va?

4 Comments:

  1. Lidice said...
    Este comentario corresponde al post anterior, pero no está la liga.

    Sólo para mandarte un abrazo fuerte
    ge zeta said...
    Totalmente de acuerdo con lo que Eliechida. Por eso es chida. No pero en serio es cierto.
    tazy said...
    1) toy de acuerdo, sí me tocó ver cuando toooooodos andaban de pedos enviando mensajitos estúpidos y de dónde estaba el alcoholímetro. como dicen por allá EPIC FAIL

    2) GET A ROOM!
    [rockstarrosa] said...
    Me encanto!
    :>

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